Capitulo VI( Libro Espíritu Inmundo de Lujuria en el Hombre y la Mujer)
VIOLACION MULTIPLE LA DE LA CONCUBINA DE UN LEVITA
Primera de Jueces nos relata el fin de la concubina infiel de un levita que se fue donde su padre y el marido la siguió hasta convencerla de volver con él. De camino no quisieron quedarse en ninguna ciudad que no fuera israelita, sin saber que sería peor. Al pasar por Gaaba, cuidad de la tribu de Benjamín, un anciano les dio hospitalidad, hombres perversos sitiaron la casa y le ordenaron al anciano que sacara al hombre para violarlo, la versión bíblica dice: “conocerlo o acostarse”.
El huésped revestía un carácter sagrado, el dueño de la casa al igual que hizo Lot, ofreció a su hija aún virgen y a la concubina rogándole que no tocaran a su invitado. Al final el levita sacó de la casa a su concubina los malhechores la violaron toda la noche hasta matarla. Esto fue motivo de guerra, todas las tribus de Israel contra la tribu de Benjamín. El levita partió a su concubina en doce pedazos y envió un pedazo a cada tribu, para que se levantaran por la ofensa causada. El espíritu de violencia y muerte se manifestaron para abrir paso al espíritu de violación. El fin de los malhechores era la satisfacción de la lujuria sino con el levita con su mujer. “He aquí mi hija virgen, y la concubina de él; yo os las sacaré ahora; humilladlas y haced con ellas como os parezca, y no hagáis a este hombre cosa tan infame. Mas aquellos hombres no le quisieron oír; por lo que tomando aquel hombre a su concubina, la sacó; y entraron a ella, y abusaron de ella toda la noche hasta la mañana, y la dejaron cuando apuntaba el alba.” (Jueces 19; 24-25)
Cuando las mujeres de cualquier edad son seguidas por abusadores, violadores, asesinos con el fin de tener sexo y llegan a lograrlo es porque sobre estás mujeres de cualquier edad, niñas, adolescentes, mujeres jóvenes, mujeres viejas, tienen sobre sí una maldición sexual de cualquier tipo, de abusos o violaciones, a veces, no siempre, desconocidas por ellas.
Existen mujeres de cualquier edad que ya tienen dentro el espíritu de abuso sexual, de violación, lascivia, exhibicionismo sexual, insinuación sexual, de desnudez, de provocación, de morbosidad, de curiosidad sexual, de incesto, de lesbianismo, de masturbación, etc. entonces ese espíritu o demonio subordinado al espíritu o príncipe de lujuria que mora o habita en la mujer de cualquier edad incita al otro espíritu o demonio que carga o anda dentro el sicópata o violador a tener una fiesta sexual dentro de ese cuerpo, porque tiene ese derecho espiritual sobre la mujer y dispone de su sexualidad, porque la tiene controlada.
¿Cuántas mujeres han sido victimas de violación múltiple y han pasado toda una noche siendo abusadas, por uno o varios hombres? ¿Cuántas mujeres debido al espíritu de infidelidad han corrido esta misma suerte en algún momento de su vida? ¿Cuántas mujeres después de sufrir múltiples violaciones han sido muertas cruelmente? ¿Cuántas niñas han sido victimas de hombres satánicos que destrozaron sus genitales? ¿Cuántas mujeres en estado de embriaguez o drogadicción poseídas por el espíritu de alcoholismo o adicción, han sido ultrajadas por el espíritu de violación múltiple?
Sus vidas nunca han sido las mismas. Hoy tienes una respuesta. Jesucristo.
Con esa violación, la mujer aún con vida recepciona una serie de espíritus inmundos que están morando en ella, principalmente el espíritu de odio, de suicidio, de depresión, de perturbación, de insomnio, etc.
Solo Jesús, te puede librar. Si no buscas su ayuda te puedes condenar. Tienes que perdonar. Ninguna persona con odio entrará al reino de los cielos. Además a esos espíritus hay que sacarlos del templo de Dios, tu cuerpo es el templo y morada del Espíritu Santo y Satanás lo ensució.
No atribuyas a Dios la culpa de lo que te sucedió. “La insensatez del hombre tuerce su camino, Y luego contra Jehová se irrita su corazón.” (Proverbios 19:3)
Si tu vida no está al cuidado de Dios. ¿Cómo te podrá proteger? Dios quiere entrega total de nosotros. No quiere hijos a medias con el diablo.
Acércate a Jesús, si te ha sucedido una violación, él, es quien te limpiará, sino evita que te suceda, quebranta esas maldiciones que te seguirán, dejándote expuesta a la violación, abuso sexual y hasta la muerte, ven a Jesús, buscándolo en espíritu y verdad.
CAPITULO XVI (DEL LIBRO: ESPIRITU INMUNDO DE LIJURIA EN EL HOMBRE Y LA MUJER)
ESPIRITU DE PROVOCACION SEXUAL EN LAS MUJERES DE SION.
El espíritu de provocación sexual, se manifiesta de diferentes formas en hombres y mujeres, en la mirada, en el andar, en el vestir, el hablar, el saludar, en la pornografía donde hombres y mujeres incitan al sexo bajo cualquier modalidad, sin distingos de edad, raza, sexo etc.
En la mujer es especialmente notorio por tener más formas sexuales manifiestas, aún con ropas que causan una impresión fuerte al ser expuestas o resaltarlas, natural o artificialmente.
Este espíritu sexual es invitador al seguimiento, es un espíritu juguetón, en busca de la satisfacción sexual. Para las personas desconocedoras de las sagradas escrituras y aún de muchos cristianos, pasa desapercibido, interpretándolo como arreglo, elegancia, coquetería, no teniendo para ellos ninguna trascendencia.
En el mundo espiritual, una mirada, un guiño de ojos, lleva al pecado físico. Unos ojos insinuadores o aceptadores hablan o significan suficiente para el espíritu maligno dentro de la persona que los ve. Los escotes, ropas transparentes, vestidos abiertos, trapos cortos, lencería mínima dibujada en el cuerpo de la mujer que transparentan con nitidez sus partes sexuales, excesivo maquillaje y uso de atavíos sin medida, son provocaciones suficientes, a las miradas de los demás. Siempre llamará la atención, al hombre recto y al impío. A diferencia del hombre íntegro, sus ojos espirituales no dejarán entrar ningún pensamiento a su mente. En el impío, el espíritu de provocación sexual, entrará inmediatamente, se imagina formas, colores, tamaños, movimientos y pasa a formar parte de los otros espíritus, para trabajar en equipo.
De esto hay dos consecuencias: 1.- abstractas: deseos, perturbaciones, fantasías, ilusiones, masturbaciones, adulterios mentales, planes malignos en el corazón de la otra persona, etc. Para lograr el fin sexual en su mente reprobada. 2.- Físicas: acosos, abusos, violaciones, chantajes, muertes.
Cumplida la misión del espíritu de provocación sexual, los otros espíritus, inician o continúan su trabajo, es como una carrera de relevos, el primer corredor le da la estafeta al segundo, éste al tercero. Hasta finalizar la carrera.
Cuando el espíritu de lujuria ya está constituido en el ser humano con toda sus legiones, está listo para causar el daño más grave en la persona provocadora, con tal fin de satisfacer su propósito, sea en niño, niña, varoncito, mujercita, joven, señorita, varón, mujer, anciano o anciana.
Este espíritu sexual por su manifestación notoria en la mujer, se le atribuye sólo a ella, pero está en los hombres y las varonas lo captan fácilmente.
Jehová hace juicio a las mujeres de Sion por dejar entrar en sus cuerpos este espíritu: “Asimismo dice Jehová: Por cuanto las hijas de Sion se ensoberbecen, y andan con cuello erguido y con ojos desvergonzados; cuando andan van danzando, y haciendo son con los pies; por tanto, el Señor raerá la cabeza de las hijas de Sion, y Jehová descubrirá sus vergüenzas.” Isaías: 3: 16-17 Otras versiones dicen: “A las mujeres de Sion, que son orgullosas, que andan con la cabeza levantada, mirando con insolencia, caminando con pasitos cortos y haciendo sonarlo adornos de los pies,…” “Dice el señor: porque se envanecen las mujeres de Sion, andan con el cuello estirado provocando con la mirada, caminan con pasos cortos haciendo sonar las pulseras de los pies…”
En las versiones citadas la clave del pecado es la mirada y el movimiento voluptuoso de sus cuerpos. Por esa razón el señor a través de su profeta Isaías predice juicio sobre ellas. La vestimenta y los atavíos son parte del realce al espíritu de provocación sexual, la mujer que ve o se siente normal el andar vestida de forma provocativa, es porque tiene un espíritu de provocación sexual que así se lo hace creer y no le importan las miradas o los juicios de los demás, ni siquiera el juicio de Dios. Así sucede en las playas, eventos sociales, en los concursos de bellezas, donde las mujeres quieren mostrar más, y le piden a Dios lucir bien ese día o esa noche o ganar. Dicen que creen en Dios, pero desgraciadamente no conocen ni su palabra ni su voluntad, menos a él.
En el tiempo del profeta Isaías, una mujer sola o viuda era causa de vergüenza o lástima y los demás debían ayudarla. De ahí la importancia de un esposo para sentirse respaldada.
Los varones están condenados a morir a filo de espada por el pecado de las provocadoras, sigue la profecía sobre las hijas de Sion: “Echarán mano de un hombre siete mujeres en aquel tiempo, diciendo: Nosotras comeremos de nuestro pan, y nos vestiremos de nuestras ropas; solamente permítenos llevar tu nombre, quita nuestro oprobio.” Isaías 4:1
Esta cita bíblica el hombre de la calle la ha confundido ayudado por Satanás o Satanás la ha confundido ayudado por el hombre, diciendo que tiene derecho a siete mujeres, pero no es ese el sentido de la cita. Es simplemente el préstamo del nombre para no ser solas, no va a existir obligación del marido para ellas.
Este espíritu sexual está en todas las edades. Por eso no se debe dejar sentar a niños y niñas en las piernas de amigos de la familia o parientes. Quizá no haya una intención en la persona en ese momento, pero los espíritus que anda, al juntarse con los de los niños o niñas producirán la reacción sexual de excitación probablemente involuntaria, porque los espíritus sexuales perciben entre ellos mismos la provocación.
Esa es la causa por la que muchos padres, experimentan contra su voluntad una erección cuando sientan en sus piernas a sus hijos o hijas. Cuando abrazan a sus hijas y sienten el roce de sus senos o al abrazar los hijos a sus madres.
Existe en esas personas un espíritu de provocación sexual, aunque no se quiera, allí anda, paseándose por el cuerpo. Mientras no se desaloje morará con la persona, la mente humana no lo puede controlar. Usted, lector en este momento sabe de qué le estoy hablando, porque usted ha experimentado esa sensación contra su voluntad.
Para poder sentar a sus hijos, abrazarlos, besarlos es necesario estar limpios. Por mucho respeto entre la familia, valores morales, cristianos cultivados, recordemos que en el ser humano existe maldición desde la formación y dependiendo de la vida llevada, los espíritus han entrado. La santidad de Dios, después de la liberación es la respuesta a una vida santa, sin inmundicia dentro del templo de Dios. “El que guiña el ojo acarrea tristeza…” Proverbios 10:10
En las iglesias se presentará este espíritu sexual. Disimula bien. Es sutil, servicial, elegante, atractivo, engaña con facilidad por su aparente ingenuidad, su mirada está grabando, aparenta interés por las almas. Está en todos los lugares públicos, pero menos encubierto, porque tiene más libertad de mostrarse sin preocupación de ser descubierto. También se le puede nombrar espíritu de seducción.
¿Cuántas veces has guiñado tus ojos para una conquista? ¿Cuántas veces te has vestido “sexy” para galantear? ¿Cuántas veces tus áreas íntimas fueron mostradas a los demás, de manera disimulada en tus ropas? ¿Cuántas veces el lenguaje de tu cuerpo al caminar con lencería mínima o pequeña o mostrando algo de tu cuerpo invita al que te ve a imaginar y desear poseerte o masturbarse? ¿Sabes cuantas veces has estado en la masturbación de un hombre? ¿Cuántas veces tu mirada ha dicho más que tu cuerpo? Sabes de lo que hablo. Esto es abominación a Jehová. Decide en este momento. En muestra de obediencia a Dios, quema la ropa que deja al descubierto tu cuerpo y la lencería con que te sentías a gusto. Muéstrale a Dios tu amor por el sacrificio de su hijo Jesús. No regales esa ropa, es anatema.
Pero sobre todo nunca más desnudez tu corazón, con una mirada. La profecía de Isaías contra las mujeres de Sion se cumplió. El pueblo no se volvió a Dios. Como Dios ruega y tiene paciencia no obedecen. Hasta que cansado de esperar, su ira cae sobre los perversos.
“Violaron a las mujeres en Sion, A las vírgenes en las ciudades de Judá.” Lamentaciones 5:11
El profeta Jeremías se lamenta de la asolación de las ciudades. Muchas veces se burlaban también de él y lo maltrataron. Mientras, él rogaba por el pueblo. Dios lo escogió limpio, sólo para él, por su santidad especial, le ordenó mantenerse sin mujer. Jeremías cumplió. Hoy para gloria y honra de Jesucristo, a pesar de que es un Santo, Dios lo ha puesto como mi ángel de la guarda. Siempre está conmigo cumpliendo el propósito de Jehová de los ejércitos. Para mí, no sé con precisión, cual es en el futuro cercano aquí en esta tierra, en la que soy un peregrino junto con mi bella esposa Ana María, un tesoro que Dios me dio para que se lo cuide, mientras nos arrebata.
En este tiempo conocimos el caso de un joven que desde los trece años espiaba a su tía y se masturbaba, y estaba obsesionado por ella, también le gustaba ver bañarse desnuda a la madrastra de su esposa una señora de setenta años, esta señora, también tenía el espíritu de lujuria desde su juventud, por eso le causaba provocación a él. Algunas mujeres piensa que no provocan aunque anden tapadas pero lo hacen, por los espíritus sexuales que andan y no se dan cuenta.
Solamente Jesús puede librarnos de este poderoso enemigo de Lujuria que se mueve con potencia a través de la humanidad con sus diversos principados a través de diversas formas tecnológicas y físicas, bajo apariencias de progreso, modernidad, libertad y democracia, aprovechando el desconocimiento de la humanidad de la palabra de Dios.
Cuando Dios creó al hombre y a la mujer, los hizo desnudos, ellos dos se paseaban en el jardín del edén sin preocuparse. Ambos fueron creados para procreación y multiplicación, había inocencia en ellos, no había vergüenza, ni malicia.
La astucia de un ser viviente utilizado por Satanás, y maldecido por Dios, condenado a andar sobre su pecho, hizo desobedecer a Eva, y Adán comiendo el fruto prohibido: “Entonces fueron abiertos los ojos de ambos y conocieron que estaban desnudos…” (Génesis 3:7).
A partir de este momento la humanidad empieza a contaminarse con el espíritu de lujuria, entró por el oído el espíritu de engaño, al dar entrada a uno, éste se trajo el espíritu de desobediencia y a través de los ojos entra en Adán y Eva el espíritu de desnudez, acompañado del espíritu de vergüenza y el espíritu de temor. “…oí tu voz en el huerto y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseño que estabas desnudo?...” (Génesis 3:10-11).
Además de la maldición que trae el niño o niña al nacer, los padres, se desnudan ante sus hijos, incluso tienen relaciones sexuales frente a ellos, sin saber, que los ojos aunque sean de recién nacidos de minutos, son ventanas espirituales por donde el enemigo penetra, el espíritu de desnudez, de tocamiento, de fornicación, adulterio o de lujuria, penetrará en el niño a través de su tierna e inocente mirada, él no sabe lo que pasa, el espíritu se acomoda y lo pastoreará mientras va creciendo, invitando a otros espíritus a entrar y morar en la nueva casa.
A Dios no le gusta ver al ser humano desnudo, solamente para lo establecido, bañarse, tener relaciones bendecidas con la pareja, casos de enfermos, pero no le agrada la exhibición de la desnudez, él mismo por esa razón hizo vestidos para sus primeros hijos Adán y Eva. “Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer, túnicas de pieles, y los vistió.” (Génesis 3:21).
¿Cuántas mujeres poseídas, sin ellas saberlo, de espíritu de lujurias se mueren por enseñar sus piernas con faldas y vestidos cortos, por enseñar sus ombligos? ¿Cuántas mujeres disfrutan al mostrar sus senos, usando escotes o prendas resaltadoras de sus bustos donde se les sale la mitad por los escotes de las blusas? ¿Cuántas mujeres no usan sostén para mostrar sus senos a los demás? ¿Cuántas mujeres usan pantalones ajustados para mostrar el tamaño de sus sexos o de sus caderas, con prendas íntimas pequeñas para resaltar más? Esto es abominación a Jehová.
Los ángeles del cielo, no andan desnudos, como los pinta Satanás a través de pintores y escultores, usan ropas celestiales al igual que todos los santos y el mismo Dios.
Jesús fue crucificado y desnudado completamente, esa era la vergüenza más grande que sufrían los crucificados, para escarmiento de los demás. Jesús murió desnudo. Exhibido públicamente. El maestro, el hijo de Dios, condenado a una muerte de maldición y vergüenza. La desnudez es abominación y el que anda su cuerpo en desnudez, hombre o mujer, es abominación, con solo el hecho de mostrar una pequeña parte de sus áreas íntimas, que solo el esposo o esposa debe conocer. Por eso es mejor para las mujeres buscar médicas cristianas. Por existen médicas lesbianas. Solo en casos necesarios acudir a los médicos, previa oración y ayuno.
Al salir el espíritu de desnudez, de la mujer o el hombre hay vergüenza de andarse mostrando. La ciencia psicológica, influida por el gobernador de las tinieblas, recomienda que los hijos se bañen con los padres y que no les dé vergüenza y que cuando pregunten por sus órganos reproductores les contesten, en este contexto psicológico es permitido que los niños toquen las partes sexuales de sus padres y pregunten, satisfaciendo el espíritu de curiosidad con las respuestas apropiadas, manifestándose en este acto el espíritu de tocamiento, sin fin sexual en este estado de crecimiento del niño, pero en el futuro le afectará.
En los países desarrollados económicamente, no espiritualmente, existen las playas nudistas y no nudistas, donde se exponen al desnudo los cuerpos físicos de hombres, mujeres, jóvenes y adultos. Los mismos familiares entran sin ningún pudor a estos lugares. En los hogares de todo el mundo países llamados pobres y ricos, las madres andan desnudas ante sus hijos adolescentes, siendo un acto normal para ellas, todo esto es abominación para Jehová.
La lujuria fue causa del diluvio, los ángeles caídos tomaron mujeres hermosas y nacieron gigantes, revelaron secretos de brujería y hechicería. “ que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas. Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre. Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. Génesis 6: 2-7.
Desde entonces el hombre ha venido contaminándose de demonios de lujuria sin saber porque actúa como no quiere actuar. Así mismo la pornografía se ha extendido a nuestros días siendo un poderoso motor de avance del espíritu de lujuria, con el que se consigue el alma de la persona que se activa y las almas de las personas afectadas, porque son contaminadas sin saberlo con demonios o espíritus de resentimiento, odio, suicidio, lesbianismo, homosexualismo, lascivia, adulterio, masturbación etc.
Sólo Jesucristo, nos puede hacer libres de demonios tan potentes. Sólo el amor de Jesús nos puede llevar a perdonar a quien nos agredió sexualmente de una u otra forma.