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DEPRESION Y SUICIDIO POR BRUJERIA.-
No toda depresión o suicidio debe asociarse a brujería, pero sí una buena parte de esos casos. La mayoría de enfermedades por brujería de las que hemos visto y aún existen más, van asociadas con el espíritu de depresión, que toma control de la persona en algún momento inicial o crítico de la enfermedad, ya sea por darse cuenta de que tiene determinada enfermedad o por que al tratarse médicamente no mejora y hasta puede empeorar.
Después de ese momento de angustia y depresión, posee a la persona uno de los espíritus subordinados del principado de muerte, que tiene diferentes espíritus y manifestaciones de muerte, en este caso el espíritu de suicido.
Sabemos cuando existe depresión o deseos de suicidio en la persona por causa de brujería, con el discernimiento que Dios pone en sus siervos con dones espirituales con este fin, o a través de cualquier instrumento que el Altísimo quiera utilizar o por revelación directa de Dios.
Los sicólogos y los siquiatras que se ocupan del trabajo de la mente y sus comportamientos no lo podrán entender y tratarán a la persona de acuerdo a sus conocimientos científicos. Con sedantes naturales o farmacéuticos y terapias, que de alguna manera y de forma temporal pueden ayudar a la persona. Sin embargo cuando el origen es brujería no podrán de ninguna manera ayudarlos, por más terapias o pastillas sedantes que le receten a la persona.
Cuando el origen de la depresión y del deseo de suicidio no tiene que ver en absoluto con la brujería, tendrá entrada a la persona un espíritu de depresión y un espíritu de suicidio, porque la persona misma le ha dado posada en su cuerpo de manera voluntaria, una vez entrado buscará cumplir su propósito, pero la diferencia con la depresión y deseo de suicidio por brujería radica en que la brujería de la que se es objeto de forma pasiva o activa, esto es por haberla practicado o por que se la practiquen dándose cuenta o sin darse cuenta, alimentará cada día esa depresión y deseo de suicidio.
El fin oculto de toda obra de brujería es la posesión de la persona para que muera bajo brujería, independientemente que se disfrace con brujerías para amarres de amor, divorcios, pobreza, miseria, lecturas de cartas, de manos, horóscopos, caracoles, etc. Cada obra de brujería que se hace en una persona va acompañada de un espíritu de muerte que acompañará a la persona hasta lograr su objetivo, su muerte fue pactada desde el mismo momento en que realizó brujería para otra persona y en el mismo instante que la otra persona fue entregada al brujo o bruja para ser sujeta de brujería.
El espíritu de depresión y de suicidio frecuentemente se manifiestan en las personas a través de sus mismas palabras y comportamientos y son fácilmente perceptibles para quienes pueden identificar esos espíritus. Los sicólogos y siquiatras debido a la experiencia acumulada pueden identificar estas manifestaciones y saben que cuando una persona está deprimida puede llegar al suicido que es la etapa final de la depresión, saben también que cuando una persona dice de diferentes formas habladas escritas que se va a suicidar lo va hacer en cualquier momento. Es un aviso. “La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos”. Proverbios 18: 21
Toda persona que alguna vez fue a un brujo o bruja acompañando a una persona o para hacer brujería de cualquier tipo a favor de ella o contra alguna persona, o trabajó para algún brujo o bruja o tuvo contacto con instrumentos de brujería voluntaria o involuntariamente ( Dios llama brujo o bruja al que hace brujería y a todo aquel que de alguna manera esta en contacto voluntario con la brujería, los brujos o brujas, instrumentos de brujería o para brujería) tendrá padecimientos de depresión y de suicidio porque ha sido contaminado espiritualmente por la maldad y los espíritus de brujería tienen derecho sobre esa alma.
Toda persona que sin saber está siendo atacada de brujería padecerá síntomas de depresión que pueden estar asociados o no a las enfermedades o maldiciones por brujería. Aún en el caso de no presentar aparentemente ningún padecimiento su estado será depresivos porque alguien la quiere dañar y le está haciendo brujería y esto le genera ideas de muerte que los espíritus enviados le introducen. Los espíritus suicidas le introducen pensamientos en su mente para lograr su fin. Existen otras formas de suicidio por práctica de satanismo que no analizaremos en este libro.
Muchas personas oyen esa voz de suicidio y es real. Puede ser desde dentro de la misma persona o desde fuera. Cuando se ha participado directamente en actos de brujería o la brujería contra la persona es efectiva en alto grado, la voz será desde dentro de la persona, porque los espíritus están dentro de ella, toman posesión de su mente y le dan órdenes de ejecutar el suicidio en determinada forma. Por ejemplo: Dispárate, córtate las venas, lánzate, crúzate, ahógate. Pueden escuchar voces haciéndloe ver que nadie la quiere, que a nadie le hará falta, que así se resolverán mejor los problemas etc.
El psicólogo y el siquiatra no le creerá, pero es real. Debido a esto a pesar de su sicólogo o siquiatra muchas personas se suicidan, aún en el momento en que mejor puede estar controlado supuestamente el paciente, las terapias y los sedantes no le causas ningún efecto al espíritu de suicidio que es muy poderoso.
El espíritu de suicidio va condicionando a la persona poco a poco quien antes de llegar al suicidio ya ha manifestado para sí o para los demás su deseo de morir. La persona que ha sido salvada del suicidio de forma circunstancial o por intervención humana, terminará suicidándose. Sólo Cristo puede evitar esa depresión o ese suicidio.
Muchas personas se suicidan repentinamente y se debe a la posesión demoníaca del espíritu de suicidio de la persona principalmente cuando usa armas, cuchillos, tiene a su alcance venenos o esta en lugares altos o sitios propicios en que con una sola acción instantánea puede poner fin a su vida, cruzarse una calle, lanzarse ante un vehículo, cortarse las venas, pegarse un balazo, incluso ahogarse sabiendo nadar, etc. En ese momento la persona no estaba en sí, el enemigo ocupó su mente y la indujo al suicidio.
Yo tuve un compañero de colegio en la infancia que vivía en el mismo barrio, cuando crecimos el se hizo miembro de la Cruz Roja y en una de las prácticas de natación murió ahogado. Su cuerpo no apareció nunca. Pasado casi treinta años de aquel suceso que nunca se me olvidó y siempre fue extraño para los que conocimos el hecho, le pregunté al Señor, sobre la causa de la muerte de mi compañero y su destino.
El Señor me reveló que mi compañero de clases en la infancia quedó atrapado en unos hierros dentro de la laguna, por eso su cuerpo no apareció, que tenía resentimientos con su padre y por esa razón se había entregado a la muerte, iba con esa decisión por eso se introdujo al fondo de la laguna. Su destino es lamentable. No conocía a Jesús.
La depresión y el deseo de suicidio sea de la clase que sea empieza a desaparecer cuando aceptas en tu vida a Jesucristo, siguiendo el camino indicado por Dios. El Espíritu Santo te guiará a libertad. Habrá momentos de tristezas, pero no será la misma tristeza del mundo que lleva al suicidio. “Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.” Segunda de Corintios 7: 10
En nuestro Ministerio mi esposa Ana María y yo conocimos el caso de una Joven que había trabajado donde una bruja adoradora de Beltrán y las siete potencias, su casa era un lugar de rituales de santería, ella conocía de Cristo, pero su misma necesidad la llevó a trabajar en ese lugar, pensando que nadie la haría cambiar su religión, porque ella creía en Cristo como su Salvador. Trabajó en ese lugar algunos meses y luego emigró a un país vecino, donde vivió y trabajó por algún tiempo.
En una ocasión donde ella vivía, alguien sembró un entierro de brujería posiblemente para su hermano, pero se activó en ella un espíritu de muerte y ella misma con sus propias manos intentó estrangularse, perdió el sentido y su hermana la auxilió, no entendiendo lo que le sucedió.
Tiempo después de este suceso visitó nuestro Ministerio, contándonos lo sucedido y pensando ingenuamente que por haberse reconciliado con Dios, ya estaba libre de espíritus malignos. Le dijimos que ese espíritu estaba morando en ella y donde radicaba su derecho. Un poco incrédula participó en nuestro ayuno de los sábados y poco a poco se fue disponiendo, hasta que empezó a manifestarse el demonio que llevaba dentro.
Muchas personas Piensan que aceptar a Cristo es suficiente para ser libres de demonios, pero mientras Jesucristo no nos liberte y nosotros no dispongamos a ser libres, el espíritu inmundo seguirá morando en esos cuerpos, esperando cualquier resbalón del cristiano, para activarse con potencia.
Yo tuve una vida depresiva con muchos altibajos, a esto contribuyó la brujería que me hacían, pensé muchas veces en matar a las personas que me habían hecho daño y en suicidarme. En mi mente maquinaba diferentes formas de suicidio. Después se me pasaba, pero ya había dado derecho a Satanás y sus demonios de depresión, suicidio y muerte sobre mi vida.
Cuando acepté de verdad a Jesús en mi vida, todo empezó a cambiar a pesar de haber sido aborrecido por mi familia, por mis padres y los amigos del mundo, empecé a tener un gozo en mi vida por la confianza puesta en Dios, ya no temo a nada que pueda pasar en este mundo sé que mi vida está garantizada al lado de Jesucristo. Nada fue fácil para mí, ni lo es todavía, pero cada día venzo al mundo con la ayuda de Jesús. “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” Juan 16: 33
Padre Celestial te pido perdón por mis pecados y acepto a Jesús como mi Salvador, mi Sanador, mi libertador de esta depresión, de este deseo de suicidio. En el nombre de Jesús deshago toda obra de brujería para depresión y suicidio, cancelo todo derecho legal de Satanás y sus demonios sobre mi vida por haberme deprimido y haber pensado y declarado el suicidio o haber llamado con mi boca la muerte. Hoy Señor te entrego mi vida, mis problemas por muy grandes que sean, mis preocupaciones, toda depresión, toda idea o plan de suicidio, toma control de mi vida, todo te lo pido en el nombre de Jesús de Nazareth.